lunes, 14 de abril de 2014

Proyectos, proyectos, poyectos...

Soy una persona que suele abarcar mucho, y ahora que tengo tiempo libre más aún.
Entre mis nuevos proyectos están, un par de historias (o tres, que jamás serán publicadas...), tres suéteres, la reanimación de Usagi San, la reanimación de Reflexiones Ilustradas, estoy esperando las nuevas fotos de Cuc de Pi, con lo que reabriré la tienda de Etsy, necesito hacerme dos vestidos para dos bodas, una en mayo y otra en octubre. Además tengo pendientes las clases de bolillos, un conejo amigurumi por terminar, estoy aprendiendo Alemán, proyectos de costura pendientes, y he conseguido reactivar la Cardigan Magazine. 

 Y aún siento que estoy dejando de lado algo. Como ponerme al día con el ganchillo, sacar unas plantillas de bordado, mejorar la plantilla para la Cuna de eros, o acabar de montar mi maqueta del castillo ambulante. ¡Ah! También estoy intentando incrementar mi habilidad en repostería, pero eso ya sé que es algo imposible. También tengo una lista de lectura que me durará hasta el año que viene, y siempre, pero siempre, va creciendo.

Hace poco, T. me acusaba (me resaltaba) de ser una persona que empezaba la cosas y nunca las acababa. Y creo que tiene razón. Estoy bien orgullosa de haber terminado mi carrera, no por que sea una de mucho prestigio que me dará mil y un trabajos, si no por que creo que es la primera vez que empiezo algo y lo termino. Estudiar bellas artes es algo más inútil que una bicicleta sin ruedas, pero es tan gratificante...

En fin, hoy vengo a contar aquí uno de mis proyectos de costura, a ver si así me da vergüenza el no terminarlo. En este caso, el no empezarlo.
Me pasa muy a menudo que veo ropa en la tele, o en el cine, en alguna revista, y me enamoro. Luego pienso que soy capaz de hacerla yo misma, y me suelo poner manos a la obra. En este caso me pasó con el vestuario de Adler, en Sherlock Holmes (2009). Tiene tres estilismos que me encantan, uno es el vestido victoriano con chaquetilla de color fresa, el otro el el abrigo azulón de jaquard, el de las mangas de murciélago, y el otro es la chaquetilla tipo americana de picos en color morado. Esa última la amo. De hecho la amo tanto que me compre la tela para hacerla para mi. Pero hace unos dos años que la tengo en el cajón. Así soy yo, siempre pienso que las cosas son muy fáciles, luego no estoy satisfecha con como va quedando, y finalmente acabo rindiéndome. Si vendiese todos los retales de tela que tengo, podría comprarme un coche nuevo. Hoy me he puesto con el patronaje, que parece muy sencillo, pero tiene su aquel. No se si esta vez terminaré, pero mientras dibujaba lineas me ha venido a la mente una idea. (Otra más...) Y además puede que la use para movitarme a terminar esta chaqueta victoriana. Ya iré contando mejor. De momento, os dejo las fotos de los tres estilismos de Adler que he comentado antes.

Disfrutadlos. :)



lunes, 31 de marzo de 2014

La cuna de Eros, núm. 6

Como ya os conté en un post anterior, estoy colaborando como maquetadora en la publicación gratuita La cuna de Eros.
Hace apenas unos minutos se acaba de colgar el pdf para descargar el número 6, que corresponde al trimestre de abril, mayo y junio. Os pongo el ENLACE AQUÍ.
Si estás interesado en el género romántico y/o erótico en todo su espectro, no dudes en descargarla y leerla.
¡Disfrutadla! :)




domingo, 23 de marzo de 2014

Flores de asfalto, El despertar. Libro I por Hendelie

Bueno, antes de empezar quiero decir que no soy reseñista, ni quiero serlo. Pero este es mi blog y si quiero hacer una reseña con furcias y casinos, pues la hago. Será la primera y creo que la última también.



Soy una persona idealista, algo cabezona, y me gusta generalizar. Habitualmente ésta suele ser una combinación desastrosa, pero en este caso me ha llevado a parajes fantásticos.
Generalizo diciendo que no me gusta la literatura romántica. La romántica me empalaga y me pone de los nervios: tanta declaración de amor me desespera y me parecen todas falsas, y la erótica me aburre hasta el extremo, esas escenas de sexo interminables y pastosas. Uno de mis ideales es que todos al empezar en un nuevo proyecto merecen ayuda, todo lo que esté en nuestras manos. Así que cuando mi amiga la ilustradora Neith me contó que estaba en un proyecto con una escritora y que hacían novela homoérotica pensé: "Uff, me toca leer un rollazo de novelones..." Además me venían a la mente una y otra vez esas portadas de Danielle Steel de aquellos maravillosos años en los que aparecían hombres con el torso desnudo, el pelo al viento, una rubia bajo el brazo y el timón del barco en la otra mano... (Gracias a los dioses han cambiado...)
Cuando vi la portada de Fuego y acero, además de otras ilustraciones para este libro, me tranquilicé bastante. Los dibujos tenían el estilo firme y refinado de Neith, eso ya era un punto a favor. Leí la sinopsis y me sorpendí, y al final, me metí en el libro y literalmente flipé. Salvando las distancias, podría decir que es una historia de amor épica al estilo de mi amado y adorado Elfo oscuro, de R.A. Salvatore. Novelas de fantasía épica que me tenían enganchadisima cuando era quinceañera. Empecé a leer y odié a los personajes, discutí con la trama como hacen algunas personas con las noticias de la tele, imaginé finales e historias paralelas y por último me enganché al libro. Cuando lo cerré fue como decir adiós a un viejo amigo.

Pero en fin, ésta no es la critica de ese libro, ésta es la critica de Flores de asfalto, El despertar. Y he de advertir a que a partir de aquí habrá spoilers. Los pondré en cursiva y en morado para que se vean bien. 

Para empezar tengo que decir que los personajes me recordaban peligrosamente a los de Fuego y acero, durante la presentación de los personajes puede parecer así, pero más adelante Caín empieza a superarse a sí mismo a voluntad, y destapa una personalidad bastante profunda. Por el contrario el Profe sigue una progresión que a mi me recordó bastante a Ioren, solo que a éste no le odié, de hecho me da bastante pena: de la buena y de la mala. Una de las grandes habilidades que tiene Hendelie es el crear personajes con mucho cuerpo que a lo largo de la novela se convierten en puntos de apoyo vitales para la historia.
Otra de sus magias a la hora de escribir, es que tiene un estilo limpio e impecable, de eso que suena a "ésta ha escrito mil libros" y la capacidad de meternos en la historia no como un mero espectador, si no como parte misma de la acción. He sido capaz de imaginarme caminando por la ciudad, miraba el mapa cada dos por tres para ubicarme por que me sentía dentro del libro, los personajes entraban en los clubes y me recordaba a mi misma en algunos de esos sitios, cuando salían los Satures yo misma arrugaba la nariz por que me llegaba el olor. Y eso del olor solo me pasó con El perfume. Estas dos cosas son fundamentales para mi en una novela. Si el autor no es capaz de hacer una de las dos me aburre (es como leer el periódico) y siempre acabo dejando el libro. Otra de las cosas de Hendelie que me gusta mucho, y esto ya es una apreciación bastante personal, es la forma que tiene de describir la ropa de los personajes, lo hace de una forma muy aséptica y ajena. Si uno es un Cyber Punk, no te dice "Era un Ciber punk" y ya está, describe todo con detalle y con palabras que hasta mi abuela podría entender.

Ahora vamos con la historia. He de decir que por algunos comentarios en facebook y en otros blogs (blogs de reseñas de verdad, serios y tal...) yo esperaba otra cosa de la historia. Esperaba una historia mucho más fantasiosa, durante las primeras cuatrocientas páginas la cosa va de los personajes principales y sus bagajes emocionales, va dando pequeñas pinceladas que dejan entrever que algo muy gordo va a pasar, pero nada más. Obviamente yo hubiese sido feliz si desde la página diez hubiesen salido las pesadillas, la organización y toda la troupe, pero tengo que reconocer que es un desarrollo de los acontecimientos muy lógico y pausado, que sin algunas cosas de las que ocurren, como la muerte de Lieren, la vida anterior de Caín y sus recaídas etc. El desenlace no hubiera podido ser igual, a pesar de que por la disparidad de los escenarios se podrían desarrollar dos historias muy diferentes. También creo que el libro no tiene una conclusión final acorde con el devenir de la historia. Acaba de forma muy ligth, aún con las pelotas de goma y la torre, para mi gusto debería haber tenido algún final un poco más chocante, pero como el libro es parte de una trilogía lo voy dejar pasar. A partir de las últimas doscientas páginas se empieza a construir un mundo trepidante, una historia con mucha miga, que deja entrever que aún queda mucho por desarrollar. Una vez más cuando los personajes pasan al mundo real, el que esta hecho polvo, son cruciales sus reacciones para poder ahondar en lo que debe ser descubrir de repente que vives en matrix. Yo creo que habría sido un Samuel. Como he dicho antes, me falta acción, me faltan más peleas y más vísceras y más sustos de monstruos. Aun así diré que como presentación de la historia real de la trilogía está fetén.

Estoy esperando con ansia ya la segunda parte, en la que espero que haya muchos monstruos y mucha acción.

Podéis encontrar el libro en amazon, o en el blog del Estudio Third Kind. Y por último os dejo uno de los booktrailes.  

martes, 18 de marzo de 2014

Tarta de fresa

Bueno, los que me conocen saben que no soy muy cocinera, en realidad no sé ni freír un huevo. Pero de vez en cuando (MUY, de vez en cuando) me ilumino y me decido a hacer algo. Hoy me ha dado por hacer una tarta de fresas. He estado viendo recetas por la Internet y al final como es propio en mi, he hecho un pequeño refrito. Más que una tarta me ha quedado como un brownie de fresa. Ahí va la receta:

Ingredientes:
  • 1kg (aprox) de fresas. 
  • 500 ml de leche. En este caso yo he utilizado un preparado de soja que imitaba la nata para cocinar. 
  • 1/2 kg de harina. 
  • Azúcar.
  • 4 huevos.
  1. He cogido las fresas más maduritas y las he machacado con un tenedor en un cuenco. He reservado unas veinte para adornar después. 
  2. He añadido la harina, la nata (o la leche, según que uses), los huevos y el azúcar. He removido bien hasta que ha quedado una masa homogenea. El azúcar lo he ido echando sobre la marcha, probaba un poquito y si me apetecía más dulce pues echaba más. Lo que en las páginas de cocina bien llaman "al gusto". 
  3. Como no suelo cocinar no tengo moldes, así que me he fabricado uno "to" cutre con papel de plata. Como se ha de quedar una mezcla bastante densa aguanta bien y no destruye el molde cutre. Tampoco he engrasado el molde, el papel de plata se "pela" bastante bien. 
  4. En las páginas que he visto cortaban las fresas y las ponían en espiral muy bonitas, yo pensaba hacerlo, pero luego me ha dado pereza y las he puesto así tal cual, que tampoco están feas. Así que ¡Ponlas como te salga! 
  5. Por último he horneado a una temperatura de entre 150 grados y 180 grados, unos 50 minutos. He ido metiendo un cuchillo sin sierra y cuando el filo ha salido limpio he sabido que estaba lista. (El pastel y yo: los dos.)
  6. Lo he dejado enfriar sobre la encimera. 
Y este ha sido el resultado final: 


viernes, 28 de febrero de 2014

Una dieta sana


Como adicta a las dietas he ido aprendiendo algunas cosas sobre las mismas, y ya soy veterana. Después de hacer casi todas las dietas conocidas e inventadas por el hombre, y haber sido cliente de mil y un dietistas, ahí van mis aportes: 
  1. Comer la cantidad adecuada: Es normal que cuando estés a dieta tengas un hambre descomunal, pero que eso no sea escusa para saciarte a lo burro con un plato de tres kilos de ensalada, los atracones (independientemente de lo que comas) también engordan. Además hay que masticar muy bien el alimento, ya que una digestión pesada también hace que los nutrientes tarde más en absorberse y esto nos hace engordar.   
  2. Hacer ejercicio: Yo soy de las que piensa que hacer ejercicio es una mierda. No me gusta nada, me gusta estar en casa y no moverme. El problema es que si no te mueves de nada te vale hacer dieta, ni tampoco te valen las pastillas para delgazar, ni los suplementos ni nada de nada. La clave es moverse. No hace falta que salgas a correr como si no hubiese un mañana, ni que te apuntes a un gimnasio, siempre que aumentes tus pulsaciones habituales durante más de unos 20 minutos estarás quemando calorías. Si eres alguien que se mueve poco como yo puedes pasear simplemente, (pasear a buen ritmo) Además intento combinarlo con cosas que me gusten, como ir a ver escaparates. Si no eres de esas puedes ir y volver del trabaja a pie, salir a bailar o cualquier cosa que se te ocurra. 
  3. Control de lácteos: Antes de decir nada, quiero aclarar que este es un punto muy subjetivo, me he informado del tema y hay muchos que piensan como yo, pero ya digo que tampoco hay una base científica 100% fiable. Yo no tomo leche ni derivados lácteos. Desde que no lo hago vivo mucho mejor. No me gusta nada el sabor, y el olor de algunos quesos me da nauseas. Por no decir que el comer un alimento fermentado siempre produce más gases, lo que hincha más y dificulta las digestiones. Entonces dirás... ¿Y que pasa con el calcio de la leche? Bueno, en muchas ocasiones y sobre todo en leches enriquecidas etc.. (espera al punto siguiente) el calcio es añadido, es decir: que puede ser el mismo aporte que podemos conseguir con cualquier complejo rico en calcio que podamos adquirir en la farmacia. También me gustaría decir que el hombre es el único animal que sigue tomando leche una vez de adulto, y además con las especificaciones nutricionales para otro animal. Y me dirás "Bueno también somos los únicos que comemos la comida cocinada con fuego..." ¡Cierto! Pero la leche también esta pasterizada y "pretratada". También podrías decir "Vale, voy a probar, a partir de ahora voy a beber leche de soja con calcio", ERROR. La soja y la leche de soja enriquecida con calcio es un fraude. La soja bloquea la absorción de calcio, lo que es un absurdo beber leche de soja con calcio, ya que lo único que hace es pasar por tu cuerpo y salir tal cual. Así que si tomas soja o alimentos con soja intenta no combinar en esas comidas alimentos ricos en calcio. ¿Y de donde saco yo el calcio? Hay mil alimentos naturales que contienen calcio, algunos de los que más son por ejemplo la naranja o las sardinas. Entonces nos queda la leche y los quesos Ligth. Esto es una apreciación personal: Si se le quita la grasa, ¿Que más se le quita? Todos hemos bebido un vaso de leche ligth grisáceo y algo transparente. Y por último la mantequilla: Intento no tomar mantequilla, pero tampoco margarina. Según tengo entendido la margarina nació en Alemania durante la segunda guerra mundial y la sacaron del carbón vegetal. No hace falta que diga nada que no haya dicho antes sobre los añadidos artificiales.     
  4. Chorradas como el bifidus, omega 3 y otras paridas: Como he comentado ya antes, es absurdo tomar nutrientes de más ya que nuestro cuerpo tiene una capacidad de absorción limitada, bombardearlo con excesos solo lo hace dependiente y lo atrofia para un consumo y un uso adecuado de los mismo. Obviamente si tu cuerpo tiene carencia de hierro por ejemplo (anemia etc...) Siempre hay que darle la cantidad que demanda, pero si tienes los niveles correctos no debes sobrecargarlo.  
  5. Picar entre horas: Muero por picar. Si eres de las mías: te entiendo, es un vicio imposible de dejar. Empecé a engordar a lo bestia cuando empecé a trabajar en restaurantes. Pasaba por la cocina y veía descartes de comida y los engullía, y claro: picando durante cinco o seis ya me dirás... De todos modos: si eres capaz de controlarlo picar tampoco tiene por que ser la muerte de la dieta, es mejor picar algo que aguantar las ganas y acabar dándote un atracón bestial de lo que sea. Además (Y esto es topicazo, topicazo...) puedes sustituir lo que "picas". Por ejemplo, la zanahoria cruda o cocinada es bastante dulce, a media tarde o durante la mañana puede entrar muy bien. Sin olvidar la fruta. También nos vale el jamón serrano (sin grasa) fiambre de pavo (sin gluten, eso nos garantiza que no lleva patata ni ningún otro engorde que nos haga ganar peso...) Algo de pan siempre que no pase de los 100 gramos diarios, y cualquier verdura cruda o cocinada sin aceites ni grasas. Siempre en cantidades moderadas, sacias la ansiedad y listo, que puedas picar no es sinónimo de barra libre.
  6. La fruta engorda: Si amigos... La fruta engorda. Hay muchas chucherías y bollería que van endulzadas con fructosa, que sorpresa sorpresa, es un azúcar que se saca de la fruta. Esto no quiere decir que comiendo fruta te vayas a poner como una ballena, pero debes saber (Y esto te puede ir bien para el punto anterior...) que las gominolas y caramelos que estén hechos con fructosa engordan casi tan poco como la fruta. El tema de comer fruta antes de comer es una parida. Si te sientas a la mesa y inmediatamente antes de comerte un plato de lentejas y te comes dos kilos de manzana estas haciendo el paripé. Para que la fruta engorde casi nada has de comerla al menos una hora antes de las comidas, para que a tu cuerpo le de tiempo a absorverla y procesarla. Bien, no dejes de comer fruta, son aporte natural de vitaminas y fibra, lo que hace que tu aparato digestivo funcione mejor y adelgaces. Además también es cierto que lo que engorda la fruta es mínimo, si la comes bien no tienes ni por que notarlo. Además puedes comer fruta a todas horas y cuanta quieras, siempre que sea en cantidades normales (no atracones) y siempre un buen rato antes de de ingerir otros alimentos más pesados. Una vez hice una dieta de purificación, consistía en comer SOLO piña durante una semana. Podías comer tooooda la piña que quisieses a tooooodas las horas del día y en cualquier momento. ¿Resultado? Acabé engordando más de un kilo en seis días. ¿Por que? Por que comí una cantidad increible de fruta y de una forma muy muy descontrolada. Fue algo como: "Oh, dioses, estoy a dieta, tengo un hambre atroz, pero puedo comer toda la piña que quiera! asi que me voy a comer un kilo en cada comida!" Mala idea.  
  7. ¿Y el chocolate? Chocolates y dulces a menudo son iguales a paraíso. Como todo: cuanto más puros y naturales sean menos engordan, pero no se debe abusar. Pero como he dicho antes, es mejor picar de vez en cuando antes que comerlo todos los días (el cuerpo se acostumbra) o darte un atracón. 
  8. Un amor imposible con el azúcar: El azúcar como tal crea cierta adicción. Las bebidas azucaradas, los dulces etc... además de engordar son adictivos. Como todo para evitar que esto te pase es no abusar. A mi personalmente no me gusta la sacarina ni los edulcorantes, su sabor no me gusta, me sabe a plástico, pero esto es una apreciación personal. Si estas cómoda con la sacarina y demás: adelante, si como yo tienes problemas con ellos te sugiero lo siguiente: huye de los azucares refinados, el azúcar de caña (a pesar de que tienen más melaza) es más natural y produce menos enganche, también tienes la opción de la miel, pero debes saber que engorda mucho más. Además, el azúcar ayuda a trabajar al cerebro, así que si tienes que dosificar tu azúcar, tómalo mejor por la mañana, un par de cucharadas por la mañana en el café, te ayudan a ponerte en marcha mental y físicamente, y tienes todo el día para quemarlo.   
  9. Amor a lo integral: Este es otro punto difícil, es cierto que lo integral engorda más, pero también es cierto que ayuda a tu cuerpo a funcionar mejor, y como he dicho antes un mejor tránsito ayuda a adelgazar. Pero (siempre hay un pero...) hay que tener cuidado con los integrales que llevan incorporados laxantes, pasa más amenudo de lo que creemos, y irse por la pata no es bueno, te deshidratas y pierdes nutrientes, sacas lo necesario de los músculos, pierdes fuerza y consistencia que luego es casi imposible de recuperar, lo que te da como resultado son depósitos de grasa en sitios extraños y aunque estés delgada no tendrás una figura bonita.  Así que laxantes para delgazar NO.  
  10. Beber mucho:  Pues eso, el agua limpia y purifica así que bebe mucho. 
  11. Cambiar los hábitos: Esto es algo curioso. Pongo un ejemplo: llevas seis meses a dieta severa; no sales de la verdurita, el pollo plancha, y la ensalada. Pero poco a poco vas notando que dejas de adelgazar a buen ritmo, e incluso que empiezas a engordar. Entras en cólera... ¿Como puedo engordar si ya no vivo en el paraíso de la grasa? Bien el cuerpo necesita nutrientes, obvio, si tu no se los das en la medida que los va quemando los metabolizará de lo que tu le des. Es decir, se acostumbra a lo que tu ingieres. Así que si piensas hacer una dieta prolongada debes variar los alimentos, por muy severa que sea tu dieta, y a pesar de que sea un pequeño sacrificio para tu dieta, intenta introducir de vez en cuando algún alimento algo más graso. Este hecho es uno de los motivos por los que algunos dietistas varían las dietas semanalmente, y dan un día a la semana "libre" para que en una comida ingieras cualquier cosa que no sea de dieta. Así que en la variedad esta el gusto. 
  12. Combinar alimentos: Y ya por último, combinar alimentos es la clave. Estas son las combinaciones: verdura con carne (proteínas), carne (proteínas) con fruta, pasta con verdura, pescado con verdura, pescado con fruta, harinas con verduras y legunbres con verduras. Parece fácil ¿Eh? Pónlo en práctica y verás... No hace ni falta que descartes ningún alimento si no quieres, pero piensa ¿De que te vas a hacer los bocadillos? Chan, chan, chaaaaaaaaan uno que parece una guarrada, pero que está bastante bueno es: pan, lechuga, tomáte y salsa de soja (en poca cantidad la salsa). 
Bien, y estas son las piedras que componen la pared de mi obsesión por la gordura. Tras una vida entera de dietismo y complejos, debo decir que no hay dos cuerpos iguales, hay delgados y hay gordos, así es la vida. No hay mejor dieta que aceptar tu cuerpo tal y como es, y ser consciente que tu cuerpo es solo tuyo, lo que le hagas hoy tendrá consecuencias mañana, y tu y solo tu tendrás que vivir con ellas. Conozco mujeres (que como yo) han estado a dieta permanentemente, y en la vejez tienen falta de masa muscular o falta de calcio, y lo están pasando verdaderamente mal. Como mujeres conscientes debemos conocer nuestro cuerpo, y darle una vida sana. Es cierto que a menudo es muy difícil. Las hay como yo que incluso cuando estaban verdaderamente delgadas, se sienten obesas y están obsesionadas con su cuerpo. Esto crea malos hábitos y daños a tu cuerpo. A mi personalmente me ha costado una vida entera darme cuenta de que solo tendré este cuerpo y una vida para hacerlo bien. Así que aunque no tengas mucha autoestima: cuida tu cuerpo. 

jueves, 27 de febrero de 2014

Fomentar la basura

En este post quiero subrayar algunas de las ideas que he ido leyendo esta semana por ahí, tanto por parte de diseñadores a los que conozco como a Rakimania o Tormenta de fieltro, o cantantes y músicos como The Pheromones, e ilustradores y escritores.
Creo que ya comenté en otro post anterior, (antes de navidad o así) uno que se titulaba "La importancia de comprar Handmade" que muchos a la hora de enfrentarnos a la crisis lo hemos hecho resurgiendo de las cenizas y creando, cualquier cosa que nos gustase o fuésemos capaces de hacer. Muchos de nosotros en su día tuvimos que pasar el rasero de la aceptable, desechar algunas ideas tanto por que no fueran buenas como por que no eran posibles, o por que no estaban a nuestro alcance. No se trata de que la formación y la información hagan buenos diseños, en efecto si tienes un sentido del gusto de mierda obvia decir que crearás mierdas (como una casa de grandes).
Lo que si que conlleva el trabajo bien hecho es eso: primero y principal mucho trabajo. Una idea madura siempre cambia y casi siempre mejora. Una buena ejecución, por favor, esto es esencial, si no lo haces bien, no lo quieras vender hasta que no este perfecto. No se cuantos truños "artísticos" y "diseñisticos" he visto por ahí...
No por ser licenciado/diplomado/tocadoporlamanodeDios tienes la verdad absoluta y todo lo que haces es O R O, pero si ten la decencia de informarte sobre lo que quieres hacer y ver las cosas que hay por ahí.
Antes de que alguien se auto denominase "diseñador" (Yo NO lo soy, todavía me falta... Más bien entraría en la categoria de crafter.) Debería ser capaz de identificar en su producto los principios básicos del diseño y del buen gusto.
Además parece ser que decir esto, y decir que ciertas "cosas" (M I E R D A S) no son de calidad nos hace parecer a ojos de los demás muy malas personas y no parte de la rueda sin fin de apoyo a creadores underground.
En fin...

lunes, 10 de febrero de 2014

De concursos y muchos amigos

Durante la semana pasada tuvo lugar un dudoso concurso en un bolg de literatura homoerótica, no diré cual para no darles publicidad ya que no la merecen y es lo que buscan. Entre los participantes había numerosos autores y autoras autopublicadas. Bien: la mecánica era sencilla, había una lista y la gente votaba en la lista de comentarios los que más le habían gustado de cada categoría. El tema es que "alguien" encontró a otro "alguien" que en un grupo de facebook pedía voto para sus amigas. El texto decía: "Aunque no las hayáis leído votadlas, en las demás categorías podéis votar a quien queráis". Esto de toda la vida se conoce como trampa, palabra infantil que a pesar de su puerilidad ejecutan mucho los adultos. Yo y otras personas nos indignamos: enviamos emails a la organización. En mi caso, que fue por la mañana del viernes pasado, la primera respuesta que obtuve fue "Nos parece deplorable e intentaré poner una nota aclaratoria que diga que no estamos de acuerdo con las coacciones y que voten libremente". Por mi parte me pareció una respuesta algo pobre, pero me di por satisfecha. Mi sorpresa fue durante esa misma noche cuando recibí otro mail de la organización diciendome que en realidad no veían ningún problema, y que no iban a hacer nada ya que parecía que la gente no estaba haciendo caso. Me pareció indignante. A todo esto durante el día otras personas les llamaron la atención, y además quien había escrito aquella "recomendación" reedito el tono de su post. Algo estaba pasando. Mi respuesta al último mail fue que me parecía "injusto y poco profesional por su parte", a lo que me contestaron en plan mártir que ellos hacían aquellos concursos sin ningún interés y que además no cobraban por ello. Mi respuesta sigue siendo que no tiene nada que ver el cobrar con hacer las cosas bien, y que además cuando planteas un evento de este tipo debes tener en cuenta las consecuencias y estar preparado para subsanar errores. Y ahí acabó la cadena de mails. Durante todo el viernes me imagino una corversación de dos amigos, uno que monta un concurso y otro que exige votos para sus amigos que dice: "Oye tío, cortate con lo de los votos que se nos ve el plumero".
Bien llegado a este punto solo tengo una conclusión: Gente que no obtiene mucha visibilidad para su trabajo, monta un blog que por la razón que sea tampoco tiene mucha visibilidad. Entonces deciden hacer la pelota a otras personas con éxito, ya sea modesto o genial, les hacen reseñas y les dedican artículos falsos y babeantes, pero como tampoco tienen mucha relevancia deciden centrarse en gente con muchos amigos, amigos que se hagan seguidores de su blog y les sigan el juego. Así que el falso concurso, poco importa su resultado, es solo una farsa de unos para hacer amigos y de otros para tener un millón de seguidores.
Saquen sus propias conclusiones.